Anfiteatro Juancho Garcilazo

Música · Danza

El anfiteatro lleva el nombre de Juan Luis “Juancho” Garcilazo, uno de esos personajes que permanecen para siempre en la memoria de un pueblo. Nacido el 21 de junio de 1919, fue un vecino entrañable de la vieja Federación, recordado por su alegría, sus guitarreadas y aquella manera tan particular de hacer música soplando hojas de los árboles entre sus dedos.

Su nombre une, de alguna manera, la ciudad que fue con la ciudad que volvió a empezar. Desde su inauguración, el anfiteatro se convirtió en uno de los grandes lugares de encuentro de Federación: un escenario abierto a la música, la danza, el arte y las celebraciones que reúnen a vecinos y visitantes bajo el mismo cielo.

Entre esas celebraciones hay una que ocupa un lugar especial. En sus gradas y su escenario cobra vida cada verano la Fiesta Nacional del Lago, desde entonces, el anfiteatro ha recibido a generaciones de federaenses, turistas y grandes artistas, convirtiéndose en una de las imágenes inseparables de la fiesta.

Así, el Juancho Garcilazo es mucho más que un escenario. Es un lugar de noches compartidas, canciones, encuentros y recuerdos que se van sumando a la historia de la ciudad. Entre la nostalgia por aquella Federación que quedó atrás y la alegría de todo lo que volvió a nacer, conserva vivo el espíritu de una comunidad que cada verano vuelve a encontrarse para celebrar.