Federación

Historia

Una ciudad que se fundó tres veces, siempre junto al agua.

  1. 1777Mandisoví
  2. 1847Sobre el río Uruguay
  3. 1979La ciudad actual

1 · 1777 – 1847

Antes de Federación

Una posta en el camino de las Misiones.

Esta ciudad se mudó dos veces, y su historia empieza antes de tener este nombre. En 1777, Juan de San Martín —gobernador de Yapeyú y padre del Libertador— fundó la estancia Mandisoví. Era una escala en la ruta que llevaba mercadería desde los pueblos de las Misiones hasta el puerto de Buenos Aires: un lugar de paso, de ganado y de caminos, en el borde del mundo guaraní-misionero.

El 16 de noviembre de 1810, camino al Paraguay, Manuel Belgrano redactó lo que acá se conoce como el Decreto Belgraniano: fijó límites, asignó un ejido y repartió tierras entre los pobladores. Para entonces vivían en Mandisoví unas 650 personas. La posta ya era una comunidad.

Fotografía de prensa antigua: un grupo de personas posa bajo la galería de un edificio bajo con el cartel «Biblioteca Popular Domingo F. Sarmiento», con su epígrafe impreso debajo.
Mandisoví siguió existiendo como zona rural después del traslado. En 1913 una revista porteña fotografió su biblioteca popular.Caras y Caretas, n.º 753, 8 de marzo de 1913 · dominio público

2 · 1847

Nace una ciudad junto al Uruguay

El pueblo se muda y elige un nombre político.

A partir del 20 de marzo de 1847, durante el gobierno de Justo José de Urquiza, el coronel Manuel Antonio Urdinarrain condujo el traslado de Mandisoví a la barranca del río Uruguay. Al cambiar de lugar, el pueblo cambió de nombre: pasó a llamarse Pueblo de la Federación, «en homenaje a la causa federal».

El nombre no describe un paisaje. Es una toma de posición: en la Argentina de mediados del siglo XIX, federación era una bandera, y Entre Ríos, bajo Urquiza, uno de sus centros. Con el tiempo dejó de nombrar una causa y pasó a nombrar a su gente. El escudo municipal, aprobado en 1963, conserva esa lectura: el campo rojo remite al federalismo; las ondas de plata, al río.

3 · 1847 – 1979

La ciudad que miraba al río

Ciento treinta y dos años sobre la barranca.

La Federación de 1847 vivió de cara al Uruguay. El río era trabajo, alimento y paseo: la pesca, la costa, los balnearios del verano, la vista desde la barranca. La época de mayor prosperidad llegó con la madera, y alrededor de ella giraban el comercio, el campo y los servicios de una cabecera de departamento.

La ciudad tenía lo que tiene una ciudad: una plaza y una calle principal, la iglesia, las escuelas y el Instituto Secundario Domingo Faustino Sarmiento, el hospital, la Jefatura de Policía, los clubes, la estación del Ferrocarril Urquiza. Y sus lugares chicos, como el bar de Arruda, donde se tomaba Soladray, una gaseosa hecha en la zona.

Gran parte de aquella ciudad desapareció físicamente. Pero quedó otra cosa: un mapa que sus habitantes siguieron llevando adentro.

4 · 1946 – 1979

Salto Grande lo cambia todo

Una obra binacional, y una ciudad en el lugar del embalse.

La idea de aprovechar los saltos del Uruguay tenía décadas. En 1946 Argentina y Uruguay firmaron el convenio que creó la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande, y en 1974 empezó la obra. El proyecto prometía energía, navegación y desarrollo para dos países. El embalse que iba a formar cubría la mayor parte de la planta urbana de Federación.

No fue una catástrofe natural: fue una decisión de infraestructura, con beneficios repartidos a escala nacional y un costo concentrado en una comunidad. A los federaenses no se les preguntó si la obra debía hacerse. Sí se les preguntó dónde vivir después: en octubre de 1974 un plebiscito eligió el paraje La Virgen, a unos cinco kilómetros del pueblo, entre varias alternativas.

El Instituto Autárquico de Planeamiento y Vivienda de Entre Ríos proyectó la ciudad nueva: calles rectas, viviendas en serie, un centro cívico planificado y las redes de servicios enterradas antes de construir. Se levantó entre 1977 y 1979, en dieciséis meses.

5 · 1979

Abandonar una ciudad

Primero la mudanza, después las topadoras, después el agua.

La Nueva Federación se inauguró el 25 de marzo de 1979. Ese mismo mes empezó el traslado. A medida que las familias dejaban sus casas, las máquinas las demolían: la ciudad anterior no quedó intacta bajo el agua, se derribó antes de que el lago la cubriera. En junio el embalse quedó formado.

La Municipalidad lo resume así: los federaenses fueron trasladados «abruptamente», dejando atrás sus casas y su recuerdo de vida, a una ciudad «en plena construcción, sin vegetación y con desarreglo de los servicios esenciales». Faltaban árboles, sombra, veredas, lugares de encuentro. Quienes investigaron el traslado registraron cómo la llamaban sus habitantes: una ciudad fantasma, un gran cantero de obras.

La ciudad nueva fue habitable antes de ser propia. Tener calles no es tener vecinos: eso se hizo después, con años de escuela, comercio, clubes y árboles plantados.

De chico veía caer las casas del barrio alrededor de la suya. Su padre escribió en la pared: «Aquí todavía vive gente».

Testimonio Matías Aldaz, escritor federaense · Recuerdo de infancia, publicado décadas después

6 · 1974 – hoy

Volver a construir pertenencia

Lo que se trajo, y lo que vuelve cuando el lago baja.

Federación empezó a cuidar su memoria antes de perder su ciudad. En 1974 creó un museo municipal y lo instaló en la antigua capilla. Cuando llegó el traslado, la capilla se desarmó pieza por pieza y se volvió a levantar, con sus materiales originales, en la ciudad nueva. Es el Museo de los Asentamientos: el único edificio que cruzó de una ciudad a la otra, y el lugar donde hoy conviven Mandisoví, el pueblo del río y la ciudad actual.

La otra memoria está bajo el agua. En 2004 una sequía bajó el lago como pocas veces y la ciudad anterior asomó: calles, cimientos, veredas, la traza del ferrocarril. Muchos vecinos fueron a buscar, cada uno, su lugar —la plaza, la estación, la escuela, el club, su casa— y levantaron lo que encontraron: baldosas de la Jefatura y del Instituto Sarmiento, vajilla, vidrios del barrio San Lorenzo, un clavo de riel, botellas de Soladray donde había estado el bar de Arruda. Un visitante ve ruinas; quien vivió ahí reconoce una esquina.

Volvió a pasar en 2026. Lo que aparece no es una ciudad entera sino sus rastros: suficientes para que la gente vuelva a dibujar el plano.

Monumento a Merceditas: una escultura de mujer con vestido celeste frente a un panel azul y amarillo con los textos sobre Ramón Sixto Ríos y la zamba, con el lago detrás.
El monumento a Merceditas, en la ciudad nueva. Su autor, Ramón Sixto Ríos, nació en la ciudad anterior.Archivo NEOTROVA

7 · 1994 – hoy

El agua vuelve a transformar Federación

Agua caliente debajo de la ciudad nueva.

En los primeros años noventa la ciudad salió a buscar agua termal en el Acuífero Guaraní. El 24 de noviembre de 1994 una perforación la encontró a más de mil metros de profundidad. El 3 de enero de 1997 abrió el Primer Parque Termal de la Mesopotamia argentina.

Llegaron el turismo, la hotelería, la gastronomía y la construcción, y con ellos una imagen pública nueva: la ciudad termal. La madera, el campo y el comercio siguieron; lo que se movió fue el centro de la economía.

Acá suele decirse que lo que el agua quitó, el agua lo devolvió. Es cierto a medias. Las termas no devolvieron la costa del río, las casas ni la trama de la ciudad anterior. Trajeron otra cosa: trabajo, visitantes y la posibilidad de imaginar un futuro. Son el capítulo más reciente de esta historia, no toda la historia.

Federación no es solamente una ciudad termal, ni solamente una ciudad bajo el agua. Es una comunidad que se fundó tres veces, y que todavía reconoce en el fondo del lago el mapa de la anterior.

Ver y escuchar la memoria

La ciudad anterior también quedó guardada en documentales, recuerdos filmados y canciones. Una selección de videos publicados en YouTube.

Cronología · 13 fechas, con su fuente
  1. 1777Juan de San Martín funda la estancia MandisovíFuente: Municipalidad de Federación
  2. 16 de noviembre de 1810Decreto Belgraniano: límites, ejido y tierras para unos 650 habitantesFuente: Municipalidad de Federación
  3. 20 de marzo de 1847Comienza el traslado a la barranca del Uruguay; nace el Pueblo de la FederaciónFuente: Municipalidad de Federación
  4. 1946Convenio argentino-uruguayo de Salto GrandeFuente: Comisión Técnica Mixta de Salto Grande
  5. 1974Comienzan las obras de construcción del complejo de Salto GrandeFuente: Comisión Técnica Mixta de Salto Grande · Municipalidad de Federación
  6. Octubre de 1974Un plebiscito elige el paraje La Virgen para la ciudad nuevaFuente: Catullo, Marsans, Juárez y Hansen (UNLP)
  7. 1977Comienza la construcción de la Nueva FederaciónFuente: Municipalidad de Federación
  8. 25 de marzo de 1979Se inaugura la Nueva FederaciónFuente: Municipalidad de Federación
  9. 21 de junio de 1979Queda conformado el embalse sobre la ciudad anterior y genera la primera turbinaFuente: Comisión Técnica Mixta de Salto Grande
  10. 1980Reabre el museo en la capilla trasladada: Museo de los AsentamientosFuente: Museo de los Asentamientos
  11. 24 de noviembre de 1994Alumbramiento de agua termalFuente: Municipalidad de Federación
  12. 3 de enero de 1997Abre el Primer Parque Termal de la Mesopotamia argentinaFuente: Municipalidad de Federación
  13. 2004Una bajante extraordinaria deja ver la ciudad anteriorFuente: Catullo, Marsans, Juárez y Hansen (UNLP)

Dónde se ve la historia

Fuentes: Municipalidad de Federación — federacion.gob.ar (Historia) · Comisión Técnica Mixta de Salto Grande — Historia del complejo · Catullo, M. R.; Marsans, N.; Juárez, W.; Hansen, L. — «Imágenes, lugares y patrimonio de la ciudad Vieja Federación» (UNLP) · Museo de los Asentamientos — documentación pública del museo · Caras y Caretas, n.º 753, 8 de marzo de 1913 · Testimonio de Matías Aldaz, publicado en prensa nacional · Cobertura periodística de la bajante del lago (2026)